Puede que alguna vez hayas tenido dudas entre la diferencia entre una farmacia y una parafarmacia. ¿Son lo mismo?, ¿qué productos vende cada una?, ¿hay personal sanitario en ambas?, ¿qué se puede comprar sin receta?

¡No te preocupes! Nosotros te contamos la diferencia entre farmacia y parafarmacia, qué es (en concreto) cada establecimiento, qué productos puedes encontrar en ellos y cuáles son sus principales características.

¿Qué es una farmacia?

En una farmacia se dispensan medicamentos tanto con receta médica como sin receta, pero siempre bajo la supervisión de un farmacéutico titulado.

Aquí, el personal realiza tareas diarias como;

  • Dispensación de medicamentos de prescripción.
  • Asesoramiento farmacoterapéutico.
  • Control y seguimiento de tratamientos.
  • Medición de parámetros de salud como la glucosa, colesterol, tensión…
  • Farmacovigilancia y educación sanitaria.

Como resumen, podríamos decir que se trata de un establecimiento sanitario regulado que solo puede estar dirigido por un farmacéutico colegiado.

Parafarmacia, ¿qué es?

Si alguna vez te has preguntado qué es una parafarmacia, vamos a ver todos los entresijos de este tipo de establecimientos.

En la parafarmacia, es donde se venden productos no sujetos a prescripción médica. A diferencia de las farmacias, no se dispensan medicamentos con receta, pero sí que puedes encontrar productos como;

  • Productos de higiene y cuidado personal.
  • Dermocosmética.
  • Productos infantiles y alimentación especial.
  • Fitoterapia y complementos alimenticios.
  • Productos de ortopedia básica.
  • Salud bucodental.
  • Productos para embarazo y lactancia.

Así que, las parafarmacias no son un establecimiento sanitario como tal y no pueden dispensar fármacos que necesitan prescripción médica.

Principales diferencias entre farmacia y parafarmacia

Aunque a primera vista pueden parecer establecimientos similares, farmacia y parafarmacia no son lo mismo. Ambas están relacionadas con el cuidado de la salud, pero no venden los mismos productos, no tienen la misma regulación y tampoco cumplen exactamente la misma función.

Conocer estas diferencias es clave para saber dónde acudir en cada caso y qué puede ofrecerte cada una.

A continuación, te contamos las cinco principales diferencias entre farmacia y parafarmacia para que no tengas dudas la próxima vez que necesites un producto sanitario o relacionado con el bienestar.

1.Tipo de productos que venden

Mientras que las farmacias venden medicamentos con y sin receta, las parafarmacias solo pueden vender al público productos de cuidado personal y bienestar sin prescripción.

2.Personal profesional

La farmacia está obligada a tener un farmacéutico titulado y colegiado entre el personal.

Por el contrario, la parafarmacia puede gestionarla personal sin titulación sanitaria específica, aunque es verdad que muchas cuentan con farmacéuticos o técnicos para un mejor servicio.

3.Regulación legal

Mientras que las farmacias se encuentran bajo una regulación muy fuerte por la normativa sanitaria, las parafarmacias tienen una regulación comercial más flexible.

4.Servicios que ofrecen

La atención farmacéutica, seguimiento terapéutico y las campañas de salud son cosa de las farmacias. A diferencia de los servicios de una parafarmacia que trata ámbitos como el asesoramiento en bienestar, productos de cosmética y hábitos saludables.

5.Ubicación y licencias

Aunque quisieras no podrías abrir una farmacia cuando tú quisieras, ya que existe un número limitado de licencias por normativa y planificación territorial. Por el contrario, puedes abrir una parafarmacia en centros comerciales o tiendas generales.

En definitiva, tanto la farmacia como la parafarmacia cumplen un papel clave en el cuidado de la salud de la ciudadanía, pero como hemos visto, no son lo mismo. Lo importante es saber dónde acudir en cada caso. Si necesitas tratamiento médico o fármacos, tu lugar es la farmacia. Si buscas prevención, cuidado personal o apoyo al bienestar, la parafarmacia te ofrece múltiples opciones.

Comprender esta diferencia te ayudará a hacer un uso responsable de los productos sanitarios y a aprovechar mejor los recursos disponibles para tu salud y la de tu familia.